Inolvidable
El 25 de enero de 1978 se producía la hazaña más grande en la historia del f...
Nunca es tarde para dar el salto, cambiar de vida y además, dejar huella. Weegee lo hizo con 36 años. Y las más de 20.000 fotografías que tomó a partir de ese momento demuestran que no se equivocó. La exposición Weegee: Murder is my Business (Weegee: El asesinato es mi negocio) que se inauguró el viernes en el Centro Internacional de Fotografía de Nueva York y podrá verse hasta septiembre, se centra en un centenar de ellas, concretamente en una selección de las que tomó entre 1935 y 1946, cuando decidió cambiar el cuarto oscuro en el que durante años se dedicó a imprimir para otros por su propia aventura tras la cámara. Son las imágenes con las que cinceló para la historia el turbio paisaje de crímenes y delincuentes de las malas calles neoyorquinas, instantáneas con las que contribuyó a darle caché artístico a un género, la incipiente fotografía sensacionalista, que gracias a Weegee adquirió popularidad pero también respeto, aunque ha llovido mucho desde entonces y hoy sea un arte más que cuestionable.
En un mundo tan interconectado como el actual el idioma universal parece ser el de las imágenes. Y quienes se expresan de esa forma, suelen afirmar que una imagen vale más que mil palabras. Por supuesto que tal conclusión se relativiza frente a una pieza literaria de alto vuelo. Pero en el caso de la historia de hoy, se puede decir que lo hecho por José Christiano de Freitas Henriques Junior tiene tanto valor como la mejor obra de los buenos escritores.
La única fotografía real del legendario “Billy el Niño”, con 130 años de antigüedad se adjudicó en subasta por 2,3 millones de dólares, 1,62 millones de euros.
La idiosincrasia nacional entre 1848 y 2010 es reflejada en un centenar de imágenes de gran valor estético y testimonial.
La casa de subastas Dreweatt, de Londres, ofrecerá la fotografía al mejor postor el próximo 29 de marzo.
Un tren está por salir de la estación de Frankfurt hacia París. El año es 1933. No es un guarda sino un oficial de la Gestapo el que revisa los boletos y documentos de los pasajeros.
La exposición, titulada "Tito-foto", abarca unas 900 diapositivas proyectadas sobre las paredes del museo "25 de mayo", así como otras 100 imágenes tomadas con cámaras Polaroid y otros aparatos usados por el ex líder partisano, muerto hace 30 años pero cuya popularidad, al parecer, crece con el paso del tiempo.
Una increíble colección de fotografías tomadas desde el aire, y que muestra algunos de los lugares emblemáticos de la historia de la guerra del siglo pasado, acaba de ser desclasificada por el ministerio de Defensa británico y subida a Internet por la Colección nacional de Fotografía Aérea de Edimburgo, Escocia.
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Se menciona en el artículo otro escándalo de...
Mentiras, revisiones, institutos
Me...
No concuerdo con el Sr . Parise cuando afirma...
No solo se le quitó el diario La Prensa a sus...