Ninguna tumba guardará su canto
opinion
Aguantadero
Entre finales del gobierno de Isabel Perón y comienzos de la dictadura, una de las bases operativas de las patotas argentinas fue Roma, controlada por el jefe de la P Due Licio Gelli. A principios de la dictadura se sumó Venezuela, de donde Emilio Massera hasta hizo traer al embajador Héctor Hidalgo Solá, un radical designado por la junta, para matarlo. Y ahora, a medida que avanzan las investigaciones y los juicios, cada vez cobra mayor importancia el papel de Sudáfrica.







Sobre el Padre Mujica
...Memoria, acerca de la historia
Aclaración sobre José...