Ninguna tumba guardará su canto
de 1910 a 2010
Tiempo libre en el Centenario
En 1910 la vida era más apacible. En las calles de Buenos Aires convivían los peatones, los carruajes y los automóviles, cuya velocidad máxima no podía superar los 14 km por hora, según la primera ordenanza sobre la materia dictada en 1905. En las fotos de época se los observa transitando en armonía por los jardines de Palermo, sin prisa, haciendo del paseo dominical toda una ceremonia social, donde fue arraigando el rito de los piropos.






Sobre el Padre Mujica
...Memoria, acerca de la historia
Aclaración sobre José...