El famoso "corte de manga" del. Teniente 1º Carlos F.Dominguez Lacreu en el momento de la caí...
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El famoso "corte de manga" del. Teniente 1º Carlos F.Dominguez Lacreu en el momento de la caí... |
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No se trata de una muestra de fotografía, sino...
No hay tal polemica en el traslado del...
El cientifico Tebaldo Ricaldoni es mencionado...
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No se trata de una muestra de fotografía, sino de una de pintura. Son ocho obras realizadas por mi, según la técnica "decoupage tridimensional". Gracias
No hay tal polemica en el traslado del Monumento a San Martin. Solo una persona, irrepresentativa y desconocida se opone: Se llama Diego Barovero y por querer buscar 5 minutos de fama en un diario, hizo varios comunicados de prensa para cuestionar el Traslado.
Ese Monumento a San Martin lo pagaron los vecinos de La Boca para que fuera ubicado en Brown y Martin Garcia, y alli debe volver.
El cientifico Tebaldo Ricaldoni es mencionado varias veces en la novela El Juguete Rabioso del genial Roberto Arlt que es bastante autobiografica. En la misma se habla de una carta que Ricaldoni le habria dado al protagonista Silvio Astier, alter ego de Arlt. Lic. y Prof. Gaston M. Espaniol
Sobre Pedro Bonoit. Era aspirante de marina de segunda clase arribando a Buenos Aires en la goleta Chiffone en 1818Lo de Benoit y otros "LUICES 17" parece "TRUCHO" Despues que lean , saquen sus conclusiones
http://www.genealogia.or.cr/flash/boletines/boletin082.swf
Nazis en la revolución cubana? No tendrían muy arraigada la ideología para estar peliando junto a comunistas...mmm no me cierra esta información
Parafraseando una anécdota que se atribuye al General Perón, hay un chiste sobre Atlanta y los judíos. Alguien dice: "hay judíos que son hinchas de Boca, otros de River, otros de Racing..." Lo interrumpen y le preguntan: "¿Como? ¿Y de Atlanta no hay?" Y el primero responde:
"Ah, no, de Atlanta son todos".
Gracias por documentar tan exhaustivamente un hecho tan significativo de la 2a Guerra Mundial, no tanto por su dimensión humana y el impacto sobre el conflicto, que fue inapreciable en el conjunto global, pero que fue de gran alivio para los buques y marinos que cubrían las rutas del Atlántico en los inicios de la Guerra y se veían atacados de pronto por un aparente buque mercante, que no era otro que el Admiral Graf Spee disfrazado con superestructuras de atrezzo y bandera falsa.
El pánico y la confusión que ideó el Almirante Erich Raeder con su pequeño grupo de cruceros fantasma no fue más que el preludio del sudor frío que sí revistió gravedad general en el equilibrio de la guerra, el ataque de los temibles e indetectables (en aquella temprana escena bélica) Wolfpack, el ataque del U-Boot.
Por fortuna hoy día estos mares son surcados con fines más placenteros y enriquecedores, viajar es conocer, conocer es comprender. Me muero por recorrer estos caminos invisibles...
Un saludo
En todo caso debería decir "técnicas impartidas por ex-miembros de la OAS". Suena injuriante acusar a los franceses en general de salvajes.
Si se caso el 28/8/1928 y vivió 3 años en París y recién después volvió a Argentina, como hizo para hacer el raid de las provincias y vivir en la casona de Recoleta y morir en el accidente el 26/8/1931??????
Exponer las fotos del uruguayo Gardel asociándolas con un francés llamado Charles Romuald es de mal gusto. Como comer milanesas de aserrín en vez de pan rallado.
Sr. Parise:
Solamente por lo mal intencionado de esta frase «Tiene que ver con la fama de tozudos que identifica a los de ese “país” integrado a España.» se descalifica a usted mismo en materia cultural y le quita el poco sabor y estilo que tiene su artículo.
Verá, las provincias Vascongadas jamás han sido un "país" como usted indica en su artículo sino un Señorío dependiente en su momento bien del reino de Castilla, bien del de Navarra, pero jamás un "pais" independiente de España ni mucho menos integrado a la misma como si de una Colonia se tratara.
No quiero descalificarle a través d este comentario, pero si decirle que antes de escribir y de sacar sus manifiestos recelos -quizás algo peor- hacia mi Patria se informe e indague antes de plasmar negro sobre blanco tamañas estupideces.
¿Le gustaria a ud. que yo escribiera sobre la nación mapuche injustamente integrada a la Argentina? ¿verdad que no? Pues aplíquese al cuento, señor iletrado.
Atentemente suyo,
Jaime Bel Ventura
Barcelona (España)
PD ¿Tambien considera ud. a Cataluña un "pais" integrado a España? No creo que me responda pero imagino su respuesta.
QUIEN MATÓ AL PADRE MUGICA? MUY SIMPLE:
A QUIEN MOLESTABA EL PADRE MUGICA???
NO ES MUY DIFICIL! ESTAMOS EN EL 2012 Y SE VE QUE TODAVIA HOY HAY GENTE DEFIENDE AL TERRORISMO DE ESTADO, y agita la bandera de los mal llamados "dos demonios", aunque por suerte cada vez con menos exito...
Los "Montoneros" compartían los ideales del PADRE MUGICA, aún si discrepaban en las "formas" de lucha, no así el poder de turno ni la cupula eclesiastica! EL ASESINO SE LLAMA JOSE LOPEZ REGA, TE PARECE POCO COMO INDICIO QUE HAYA SIDO UN CURA TERCERMUNDISTA, UN DEFENSOR DE LOS POBRES COMO LAS MONJAS FRANCESAS SECUESTRADAS LUEGO POR ALFREDO ASTIZ, o el Asesinado Obispo Riojano Enrique Angelelli?
Por favor, basta de tergiversar la Historia e insultar la memoria del Padre Mugica y a todos los que murieron luchando por sus IDEALES.
Por suerte hoy en democracia tenemos acceso a un monton de informacion y podemos sacar nuestras propias conclusiones con un solo click en youtube http://www.youtube.com/watch?v=rry-xgTzc18
podés escuchar al padre Mugica explicando porqué renuncia al ministerio de bienestar Social:
"Discrepando fundamentalmente con la política del ministerio de bienestar social con relación a las villas y al que se le niega a los compañeros villeros toda participación creadora en la solución de sus problemas y a pedido de los compañeros villeros, renuncio a las funciones de asesor de este ministerio y reafirmo mi adhesión al proceso de reconstrucción nacional impulsado por el General Perón trabajando como sacerdote de este pueblo y junto al pueblo"
El padre se fue del ministerio dando un portazo, y su hermano nos relata como él mismo le dijo que lo mandaba a matar Lopez Rega y que le iban a echar la culpa a los montoneros.
Enfin, lo que importa es que que su muerte no fue en vano, su obra y figura trascienden en el tiempo como ejemplo a seguir.
I am a French TV producer and I am preparing a documentary about the role of the Exocet missile during the Malvinas conflict. This documentary will be broadcast on French public television in 2013.
I am looking for the contacts of capitan Augusto Bedacarratz and teniente de fregata Armando Moraya who attacked HMS Sheffield in 1982.
May you can help me ?
Thanks a lot.
Por Dios quien se puede tomar en serio lo que diga un fascineroso,trasnochado,poca cosa,miserable y avido de 5 minutos de berreta notoriedad como es este miguel "el busca" duran.Se ha dedicado a mentir,tersgiversar,falsear toda su execrable "carrera".Hasta fue a mentir a otras provincias.Un repugnante...
La verdad me emocioné al leer este relato, como hacía rato no me sentía, un orgullo que la batalla más importante tal vez de la revolución se haya dado en Tucumán. Tuve el orgullo de estudiar durante un tiempo en la universidad de Oviedo, no porque haya estado en España ni nada, sino por saber y sentir que por esos pasillos, por esas calles, alguna vez paseó Belgrano.
Me emociona sobre manera, yo hice un juego de mesa sobre la Batalla, tratando de que la gente aprendiera un poco más sobre esta batalla, como se dio y la importancia que tuvo, pero este relato gana con creces todo sentimiento que uno hubiera querido plasmar y por lejos, con la pluma del escritor, llena del sentimiento que de verdad deben haber tenido los soldados y el pueblo en esos días.
Agradezco que lo hayan publicado y que lo compartan, para que esta pequeña pero gran obra, no se pierda.
Estimados Sres. Me dirijo a Uds. para saber si es posible que me informen dónde se puede conseguir un poema que trata sobre el asedio al Alcazar de Toledo, y la conversación telefónica del Cnel. José Moscardó con su hijo. Tengo una tía española de 85 años que lo recitaba y ha olvidado varias partes del poema. Quisiera poder darle la versión íntegra (recuerdo cuando chica -haberlo escuchado- y es extenso. Ella lo solía recitar con dramatismo y sé le daría emoción poder recordarlo todo. Por favor, si es posible quisiera saber cómo ubicarlo. Desconozco el autor. Desde ya, muchísimas gracias por el sitio y por lo que puedan hacer por mi pedido.
Stella Maris Gómez
Sobre el Padre Mujica
Memoria, acerca de la historia
Aclaración sobre José Gregorio Lezama:
Pues qué casualidad: el 7-7-1960 "El Socialista", portavoz del PSOE, informó de que una entidad llamada DRIL había enviado un parte de operaciones reivindicando las explosiones. Caramba, el 29-6-1960 la United Press International informó de que la poli española atribuía las bombas del 26 y 27 en estaciones de tren de Madrid, Barcelona y SAN SEBASTIÁN a un grupo bautizado DRIL. Caramba, la Memoria de 1960 del Gobierno Civil de Guipúzcoa atribuye al DRIL la muerte de una niña de corta edad en la estación de tren de Amara (Ferrocarriles Vascongados) en un atentado el 27-6-1960. Fíjate tú qué cosas, en 1972 un dirigente del DRIL reconoció en un libro que en el verano de 1960 el DRIL mató por error a una niña de 2 años en la estación de "Bilbao". Pero claro, Begoña Urroz fue la primera víctima de ETA. Vamos a contar mentiras, tralará.
Increíble la historia que han podido resumir para nosotros en el libro. Dios bendiga a estos hombres por su gran corazón y su actitud desinteresada dentro del contexto de los eventos de la guerra del ’82. Los felicito y agradezco el poder conocer mas detalles de nuestra historia como país, y también poder recordar la increíble calidad humana de algunas personas que lo conforman. Mis mayores respetos a este grupo de pilotos civiles…
POR ESO ES QUE ESTA GENTE NO DEBERIA SER JUZGADA<, SINO AJUSTICIADA PUBLICAMENTE
Para ejemplificar el rigorismo histórico en que se basa Claudia para “El Prisionero”, elegí tres casos puntuales. El primero de ellos, está relacionado con la sospechosa muerte de la Emperatriz Josefina, el 29 de mayo de 1814. Leamos un párrafo del capítulo XIV “Aethalia, la brillante...”:
“A consecuencia de aquella destemplada noche junto al Zar Alejandro en los jardines del castillo de Malmaison Josefina Beauharnais se enfermó. Mas su delicado estado de salud fue agravándose, hasta que aquel cuadro se tornó fatal el 29 de mayo, desenlace que ocurrió en la habitación de la mencionada residencia. A pesar de estos hechos, algunos estudiosos perciben en los intersticios de la historia que dicha muerte se llevó a cabo para sofocar en aquella boca un secreto muy importante. Esto, crucialmente, estaba relacionado con el extraño destino de Luis XVII, y consideraron que solamente la tumba podía resguardar tan terrible secreto en forma definitiva.
Igualmente es significativo mencionar en estos sucesos, que la figura de Josefina fue tomada por los partidarios del Rey Luis XVIII para su beneficio. Numerosos opúsculos anónimos lo comprueban, al salir publicados en aquel tiempo para presentarla como un modelo de monárquica y una defensora incansable del trono y del altar. Lo más sorprendente es que la Emperatriz Josefina transformada por la pluma de los propagandistas aristocráticos, se convierte en un abrir y cerrar de ojos en una especie de “Mater Patriae”, cuya piedad protegió a Francia de la ferocidad de Bonaparte”.
Aquí se menciona a un personaje muy interesante. Se suponía que Luis XVII, heredero del trono francés, había muerto en La Torre del Temple en 1795. Sin embargo esto no ocurrió, ya que el mismo Napoleón se encargó de salvar al Delfín. Este secreto, sabido por muy pocos, era conocido por Josefina quien de un modo casi extorsivo amenazó con revelarlo si la nueva corte no la colocaba en una buena posición tanto a ella como a sus hijos. Aunque conservaba sus prebendas como Emperatriz, pero que no ejercía su título, sabemos muy bien que Josefina siempre trataba de sacar ventajas cuando se le presentaba alguna ocasión para poder hacerlo... Entonces, la Restauración se encargó de quitarse este problema de sus espaldas y además la convirtió en un emblema monárquico.
El 23 de mayo, Josefina tuvo lo que los médicos diagnosticaron como “una erupción difusa”. El día 26, dijeron que la enfermedad había degenerado en una “fiebre pútrida”. Esta clase de diagnósticos que los médicos daban y dan, son como se puede percibir, absolutamente ambiguos. Ahora, cuando los facultativos no saben lo que padece un enfermo, le dicen que tiene un virus. También se enojan cuando les hacen demasiadas preguntas. Ocurre que no saben nada, o bien, deben encubrir un asesinato camuflado. El Rey Boris III de Bulgaria, después de su fracasada reunión con Hitler, pasadas 48 horas, murió de “gripe”, después de aterrizar en Sofía.
Volviendo a Josefina, transcribiré una confesión que le hizo un tiempo antes de su muerte a Mmlle. Cochelet:
“No logro vencer una espantosa tristeza que me embarga, hago todo lo posible para ocultarla a mis hijos, pero sufro más aún. Comienzo a perder el valor. El emperador de Rusia está por cierto lleno de miramientos y consideración hacia nosotros, pero todo eso no son más que palabras. ¿Qué decide para mi hijo, para mi hija y sus niños? ¿No está en posición de desear algo para ellos? ¿Sabéis lo que ocurrirá cuando se haya marchado? No se hará nada de lo que le hayan prometido; veré a mis hijos desdichados y no puedo soportar la idea; me hace mucho mal; ya sufro demasiado por la suerte del emperador Napoleón. ¿Tendré que ver todavía a mis hijos errantes, sin fortuna? Siento que esa idea me mata”.
Los opúsculos anónimos citados anteriormente, dicen incluso que Josefina fue envenenada con aguas contaminadas, los días previos a su muerte.
El segundo caso, emparentado con el primero, tiene que ver con Luis XVII, Delfín de Francia desde 1789. Como dije antes, el propio Napoleón se encargó de salvarlo de todo peligro. El capítulo II, “Cartas..., y encuentros” nos refiere lo siguiente:
“A lo lejos se escucha un rumor por el camino a través de un silencio sobrecogedor. El sonido de cascos y ruedas es inconfundible, y va creciendo poco a poco. Una calesa se aproxima sigilosamente al abrirse paso en medio de una noche oscura de finales del año 1793. Es la época del Terror promovido como la Revolución, por Lord Shelburne, y sus vientos sangrientos soplan con demencial furia.
Una mujer y un hombre viajan en la discreta calesa y llevan consigo, al amparo de las sombras, a un niño de unos ocho años escondido debajo de una amplia capa negra de la que él se asoma de tanto en tanto con cierto temor. El pequeño cautivo, que fue sustraído de la Torre del Temple, es de talle fino y esbelto, de frente ancha y descubierta. Sus ojos grandes y azules están enmarcados por unas cejas arqueadas que armonizan delicadamente con su tez rosada y los cabellos de un color rubio ceniciento como los que tenía su madre...
De pronto se detiene la calesa frente a una casa. Han llegado a la ciudad portuaria de Calais. Allí, un matrimonio los espera ansiosamente. La mujer y el hombre bajan con el niño de la calesa e ingresan con prontitud a la casa para no despertar ningún tipo de sospechas, y así poder entregarles al pequeño en el más absoluto secreto.
Al poco tiempo golpean la puerta. No pueden evitar sentirse sobresaltados. Tienen miedo, y el peligro acecha sin titubear. El dueño de la casa contiene la respiración y abre la puerta. Un hombre de baja estatura, pálido y enjuto entra. Mira a su alrededor como verificando que todo esté en debido orden; luego se dirige con voz firme y severa al dueño de la casa:
-Una palabra suya le costará la lengua, Monsieur Benoit.
Después se para delante del niño, lo mira a los ojos al acariciarle la cabeza rubia, y se retira sin decir más nada”.
Desde ese momento Luis XVII pasará a ser Pierre Benoit, tanto en las actas notariales en las que muchas veces se contradicen el lugar y fecha de su nacimiento, como así también en los registros hallados en Buenos Aires, cuyo legado pertenece a una de sus descendientes: Lucrecia Zapiola. Incluso durante varios años cambió de nombre de manera que el dilema de su persona se tornó engorroso. Veamos cómo el personaje recuerda su pasado napoleónico, en el capítulo XIV “Aethalia, la brillante...”:
“Me han despojado de La Mouche y del cargo que noblemente se me había conferido. Es por orden del Rey. ¿El Rey? ¿En verdad es así?...”
Entre tanto su mente quedó suspendida en esa dolorosa cuestión. Luego miró con amarga furia el documento, fechado el 28 de agosto de 1814, en el que se le notificaba su retiro de la marina. El pretexto que condujo a esa terminante resolución, fue que sus servicios ya no eran más necesarios al soberano, el Rey Luis XVIII.
“Mi infame tío, sí... Su sombra, como un ave siniestra, se cierne sobre mi persona. El imperio a caído en manos de los aliados. El Emperador Napoleón está cautivo en la isla de Elba. Bajo la protección de él yo me encontraba, pero ahora... ¿Qué determinación debo tomar al respecto? Nuevamente la sombra de mi tío me asecha. Sé que mi vida le es un continuo obstáculo. Desde que recuerdo ha sido de este modo. Él ha propiciado con su proceder siniestro la ruina de mi familia... La muerte de mis padres, de la que hipócritamente se conduele, al estar satisfechas sus más oscuras aspiraciones de poder. El trono es lo que siempre deseó, y a cualquier costo... Es el más vil de los hombres, pues sangre fraterna, sangre real corre por sus venas, mas nada le ha importado... ¡Lo odio! ¡Es un miserable! Su fétida respiración la siento muy cerca. ¿Me convertiré finalmente en su prisionero? Ante tan terribles circunstancias, ¿qué me deparará el porvenir?...”
“La Mouche”, “La Mosca”, era una de las seis embarcaciones de navegación rápida con que contaba la Armada imperial.
En abril de 2000 las Universidades de Lovaina y Münster, realizaron sendos exámenes de ADN que parecieron confirmar la historia oficial de que el Delfín murió en La Torre del Temple en 1795. Para dichos exámenes tomaron el corazón que el Dr. Pelletan robó después de la autopsia del niño muerto en 1795. Aquí se observan varias anomalías. El Dr. Pelletan nunca conoció al Delfín. Éste fue sustituido por un adolescente escrofuloso cuando Napoleón lo salvó. El profesor Jean-Jacques Cassimann de la Universidad de Lovaina, se habría desdicho, según Lucrecia Zapiola, después de haber emitido su dictamen con respecto a la identificación del corazón analizado. El ADN se hizo solamente en base a los cabellos de María Antonieta, pero se omitió a Luis XVI. En conclusión, si bien hubo muchos falsos delfines que aparecieron hasta las primeras décadas del siglo XIX, nadie le realizó un ADN a Pierre Benoit, quien dejó varios rastros durante su vida de que era el verdadero Delfín, como así tampoco se tomaron en cuenta las pruebas y documentos que conserva la familia Zapiola. De modo que el ADN de 2000 se le hizo al muchacho escrofuloso que sustituyó al Delfín, o bien, se hizo con los elementos del primer Delfín, Luis José Javier Francisco, quien falleció en 1789. Además hay que admitir que no es “atractivo” para los turistas que visitan constantemente el cementerio de La Recoleta, el hecho de mencionar que Luis XVII llegó a Buenos Aires en 1818 y falleció, a causa de un asesinato masónico, en agosto de 1852.
(Fragmento del Capítulo II del libro Por los laberintos de “El Prisionero” del Maestro GabrielBergogna http:// www.gabrielbergogna.com.ar )
No fue arqueólogo y se llevó 50,000 piezas del complejo de Machu Picchu!
“Es, como todos los niños fuertes y de buena salud, muy aturdido, muy ligero y violento en sus cóleras; pero es un buen niño, tierno e incluso cariñoso, cuando su aturdimiento no lo arrebata. Tiene un amor propio desmesurado que, conduciéndolo bien, puede convertirse un día en su ventaja.
En cuanto está muy cómodo con alguien, sabe contenerse, incluso refrenar sus impaciencias y cóleras para parecer dulce y amable. Es de una gran fidelidad cuando prometió algo... No tiene ninguna idea de arrogancia en su cabeza y yo deseo vivamente que eso continúe. Nuestros niños aprenden siempre bastante pronto lo que son. Ama mucho a su hermana y tiene buen corazón. Cada vez que algo le da placer, ya sea ir a alguna parte o cuando se le da alguna cosa, su primer impulso es siempre el de pedir lo mismo para su hermana. Nació alegre...”
(Pensamientos de María Antonieta sobre el Delfín.)
Un sin número de imágenes, recuerdos y sensaciones diversas se mezclaban en su cabeza como una extraña ensoñación. Por momentos se veía inmerso completamente en ella, al no poder eludir su poderoso influjo que lo confinaba en aquella atmósfera irreal. Poco a poco se alejaba del presente, del mundo que lo rodeaba, para trasladarse con su mente al pasado. Sí, ese pasado que le hacía surgir de su inconsciente las emociones más dulces, como también los más profundos pesares...
Cavilaba en aquel tiempo lejano e incorpóreo donde se hallaba su madre perdida para siempre como una fantasmagoría, una visión... Él, un infante en aquel entonces, le obsequiaba con una tierna sonrisa un ramito de flores que había tomado del jardín, donde acostumbraba todos los días pasar largas horas bajo la protectora mirada de Madame Tourzel, que observaba atentamente en el niño un carácter vivaz y ardiente cuando jugaba con un sable en la mano, o el aire de gravedad que adoptaba su encantador rostro al sentirse en ese instante un héroe... Inesperadamente el joven escuchó la inconfundible voz de su madre que pronunciaba su nombre con insistencia, casi con desesperación. Sin embargo al prestar atención comprobó amargamente que un murmullo de olas lo habían engañado al mecerse “La Mouche” sobre las aguas inquietas, hecho que lo dejó pleno de turbación:
“¿ Mi vida por siempre va a ser una dolorosa y triste agonía?” –se preguntó en silencio en medio de la extrema angustia, al tiempo que persistía como un embeleco el sonido del mar en sus oídos. Luego de todo aquello, su mente como adormilada se hundió otra vez en el pasado, para llevarlo precisamente a la lóbrega y antigua Torre del Temple, que se erguía como una siniestra maldición...
-“La liberté n’est qu’un piège
Tant que le mot privilège
Blesse la Sainte-Egalité.”
El cautivo se detuvo en su canto al reírse, a la vez que se entretenía con los juguetes que le había dado Simón el zapatero, quien estaba encargado junto con su mujer de atenderlo, además de vigilarlo de cerca. Después continuó el infante canturreando con alegría esos versos que aún no comprendía.
-“La liberté n’est qu’un piège...”
-¡ Ciudadano Capet! –dijo al interrumpirlo con brusquedad el revolucionario Jacques René Hébert, dueño del violento periódico “Le Père Dúchense”. Entre tanto el pequeño Luis XVII al dejar de jugar, quedó inmóvil por el pánico que lo había enmudecido-. ¿ No me oíste?... –le preguntó, al acercársele de manera amenazante.
-Sí. –musitó el prisionero.
-¡ Ah! ¡ Bien, bien! –exclamó-. Pensé que te habías vuelto sordo o idiota –subrayó- que es peor. ¡Ja! Me alegro que estés muy atento a mis palabras. Te conviene que continúes así, si quieres conservar la vida. A pesar de las malsanas enseñas que te ha dado la loba austriaca, vas a ser un republicano virtuoso quieras o no. Recuerda mal nacido que la filosa hoja de la guillotina..., –hizo una breve pausa para amedrentarlo, y luego continuó- pende de un hilo sobre tu cabeza. ¡ Sí, bribón! ¡ Como me escuchas! ¡ Y en cualquier momento puede caer! –vociferó destilando furor.
-¡ Ay! –gritó aterrorizado el pequeño, y enseguida se tapó los oídos. Mas Hébert se adelantó rápido para sacudirlo con vehemencia, porque deseaba con morbosidad que lo siguiera escuchando.
-¡ Vamos! ¡ Escúchame! ¡ De nada te servirá esta actitud! ¡ Ah!... –se detuvo- ¡ Esto te va hacer cambiar! –dijo al tomar un vaso que estaba sobre la mesa para obligarlo a ingerir licor, a la vez que continuó hablándole con ferocidad-. ¡ Piénsalo miserable! –el prisionero trató de negarse a beber, mas luego cedió por la terrible presión psicológica que lo agobiaba-. ¡ Si persistes..., morirás guillotinado como ese aborrecible tirano! ¡ Sí, guillotinado!
-¡ Eso no!
-¡ Qué cosa! ¿ Qué quieres maldito?
-¡ No! ¡ No! –clamó con espanto el cautivo, al tirar el vaso al suelo que estalló en mil pedazos.
-¿ No?... –se expresó con ironía el revolucionario, para después reírse como un enajenado. Pero en ese instante el niño no pudo resistir más aquel terrible tormento y se desvaneció, quedando tendido en el suelo como una victima expiatoria de la revolución.
El joven Luis XVII cerró los ojos con desazón ante el enorme peso de aquellas horrendas impresiones que lo perseguían sin piedad; además de los remordimientos que sentía al haber sido obligado a firmar una declaración en contra de su madre bajo coacción, cuando fue cruelmente separado de ella y de su hermana la princesa María Teresa Carlota. Sin advertirlo, unas lágrimas le humedecieron el rostro ensombrecido a causa de los recuerdos que se agolpaban en su mente, de igual modo que esa lúgubre noche en la que oyó una voz que le dijo con impaciencia...
-¡ Capet! ¿ Estás dormido? Hijo de una raza de monstruos, ¡ levántate! –luego un silencio escalofriante envolvió el lugar, dejándolo en la más horrible quietud.
El indefenso cautivo fue llevado con premura por una mujer y un hombre de la Torre del Temple; aquella prisión tétrica, en la cual había permanecido confinado por las fuerzas revolucionarias que ajusticiaron a Luis XVI y María Antonieta en un verdadero e iluminado ritual de sangre.
Todo transcurrió muy rápido para él en medio de la incertidumbre que lo rodeaba como la oscuridad; mas el peligro, asechaba constantemente como una fiera su precaria existencia. La calesa que lo llevaba hacia un destino que ignoraba por completo, se desplazaba con gran velocidad. Los árboles que se hallaban a los costados del camino eran mudos testigos de aquel suceso extraño, al mismo tiempo que la atmósfera espectral que reinaba lo invadía todo a su paso... De pronto las ruedas de la calesa detuvieron su marcha. El pequeño fue introducido sigilosamente en una casa. El matrimonio Benoit lo esperaba con inquietud, pues tenía la delicada misión de cuidarlo a costa de los numerosos riesgos que debería afrontar. Sorpresivamente alguien llamó a la puerta. Por un instante, todos quedaron como petrificados, debido al enorme temor que sintieron. Un hombre de baja estatura, pálido y enjuto ingresó allí como para constatar que todo estuviera en orden. Entonces, el niño de cabellos rubios y ojos azules, lo observó con suma atención al acercarse:
-Una palabra suya le costará la lengua, Monsieur Benoit. –le dijo Bonaparte con voz firme y severa al dueño de casa.
Posteriormente el inesperado visitante se paró delante del pequeño y le acarició la cabeza. Ambos se miraron por un momento. Luego el joven militar se retiró del lugar sin decir más nada...
Luis XVII, el Rey perdido, recordaba todo aquello que lo ligaba al presente, mientras estaba refugiado en la soledad del camarote. Sí, en esa profunda soledad, su mente discurría constantemente por aquel camino tortuoso de un pasado que lo condenaba sin miramientos a la exclusión perpetua o quizás, a la muerte misma... No obstante él sabía muy bien que contaba con la protección y el aprecio del Emperador, hecho que le era sumamente valioso al estar asechado sin piedad por los parientes más cercanos. Su tío, Luis Estanislao Xavier, el conde de Provence, deseaba con voracidad arrebatarle la vida, al verlo como un terrible obstáculo en la encarnizada lucha que había emprendido por el trono de Francia. Mas en aquel momento, Luis Carlos, tenía el puesto de Oficial de Marina al haber sido nombrado por Napoleón, quien le entregó la goleta “La Mouche” en sus manos. Aquel gesto, no lo olvidaría nunca, debido a la endeble posición en que se encontraba al ser el heredero natural de los Borbones mientras respirase, al menos que su existencia continuara siendo para siempre un enigma...
(Fragmento del Capítulo VIII de la novela documental “El Prisionero” de la Escritora
y Artista Plástica Claudia Mercatante www.claudiamercatante.com.ar )