Ninguna tumba guardará su canto
tucuman
Identifican el cuerpo de un ex senador y hallan una fosa común
Se trata del peronista Guillermo Vargas Aignasse. En otro lugar, hallaron quince cadáveres NN.

Hallazgo. Miembros del Equipo de Antropología Forense descubrieron ayer una fosa común con, por lo menos, 15 cuerpos de desaparecidos de la dictadura en el ex Batallón de Arsenales del Ejército en Tucumán - Fotografía Diario Clarín
Tras casi una década de excavaciones en un profundo pozo situado en un extremo de esta capital -donde la Justicia presume fueron arrojadas decenas de víctimas de la represión ilegal de la dictadura-, se encontraron allí restos del ex senador provincial peronista Guillermo “Chonga” Vargas Aignasse , desaparecido el 5 de abril de 1976, a los 35 años de edad. La noticia se conoció a través de familiares del ex legislador, quienes la recibieron del juez federal N° 2 de Tucumán, Fernando Poviña. Este los citó anteayer y les entregó un informe del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), que realizó la identificación mediante la comparación del ADN extraído del pie derecho del desaparecido -que se halló entero en el pozo, dentro de una media- con el de muestras de sangre de tres de sus hijos.
Los restos del ex senador peronista se hallaron en la avenida Francisco de Aguirre al 4000, en el límite noroeste de San Miguel de Tucumán. Se lo conoce como el “Pozo de Vargas”. Es un antiguo pozo de agua, de 3 metros de diámetro y 40 de profundidad, que se usaba para abastecer a locomotoras de vapor y que en los años 70 quedaba en medio del campo pero ahora está rodeado de nuevos barrios. Varios testigos declararon ante la Justicia que durante la dictadura era constante el ir y venir nocturno de vehículos militares por el pozo.
La causa por la desaparición de “Chonga” Vargas Aignasse fue la primera por crímenes de lesa humanidad que llegó a juicio oral en Tucumán, en 2008. Antonio Bussi y Luciano Menéndez, los dos acusados, fueron condenados a prisión perpetua, sentencia que quedó firme este año. En 2003, Bussi, había sido detenido por esa causa y no pudo asumir como intendente de la capital. Había ganado la elección municipal por apenas 17 votos frente al más tarde diputado nacional Gerónimo Vargas Aignasse, hijo de su víctima.
Paralelamente, ayer, el juez federal N° 1 de Tucumán, Daniel Bejas, por intermedio del Centro de Información Judicial (CIJ), hizo saber que se descubrieron los esqueletos completos, varios de ellos con las manos atadas, de “un mínimo de quince individuos” , en una fosa común destapada en el ex Arsenal Miguel de Azcuénaga. Junto a los huesos parcialmente quemados, que estaban a diferentes profundidades, se encontraron proyectiles de armas de fuego y restos de ropa y calzado.
Se presume que en el ex Arsenal, un vasto predio del Ejército ubicado en las afueras de la capital provincial, funcionó el mayor centro clandestino de detención del norte del país . Por ello, desde 2005 se hacen allí excavaciones, a cargo del EAAF y del Grupo Interdisciplinario de Arqueología y Antropología de Tucumán, en busca de restos de desaparecidos.
El presidente de la Corte Suprema de Justicia, Ricardo Lorenzetti, recorrió el lugar el 29 de setiembre último, lo caracterizó como “un centro de exterminio” y dijo que pasaron por allí unos 900 prisioneros.
por Rubén Elsinger
Diario Clarín 15/12/2011
Juicio a Bussi: Vargas Aignasse sabía que lo perseguían - 13/8/2008
La esposa del desaparecido Guillermo Vargas Aignasse, revivió el horror de la noche en que fuera secuestrado su marido. Confirmó que no pertenecía a ninguna organización subversiva, y que fue secuestrado por encapuchados que decía pertenecer a la "policía". Carpetas e investigación por ''irregularidades y negociados en la policía''.
“Esa noche, como a las 10 de la noche llegó mi marido, y me dijo que de buena fuente sabía que esa noche se iba a producir un golpe de Estado y que iba a ser detenido. Mi esposo, Guillermo Claudio Vargas Aignasse, era Senador Provincial por el FREJULI. Era un hombre amante de la democracia, que creía en la democracia, y en sus instituciones, que nunca perteneció a ningún grupo subversivo. Es más estaba convencido que los grupos subversivos atentaban contra la democracia en la cual el creía y en la cual militaba. Que los partidos eran los organismos y las instituciones a través de las cuales había que desarrollar la actividad política y era un hogar bien constituido”.
Marta Cárdenas, esposa del desaparecido Guillermo Vargas Aignasse, recordó el horror vivido durante la madrugada del 24 de marzo, día del golpe militar, en la que su marido fue detenido luego de un violento operativo por ser un “individuo potencialmente apto para poder obstaculizar o perturbar la concreción o desarrollo posterior de la acción”.
En su declaración, además dijo que Vargas Aignasse sabía que iba a ser detenido, y que una vez evaluada la situación decidió quedarse junto a su familia, ya que “primero porque él no tenía nada porque huir. Por que no había cometido algún delito ni pertenecía a ninguna institución o grupo ni nada que justificara que él huyera. Y segundo porque no podía dejar a su esposa y sus hijos librados a lo que pudiera ocurrir con la gente que lo venía a buscar”.
El detallado relato de Cárdenas confirmó que la detención de Vargas Aignasse fue realizada por un personas que decían pertenecer a la policía (aclaró que no sabía si era provincial o federal), y que fueron con los rostros cubiertos en la madrugada del 24 de marzo. Encapuchado, el “Chonga” fue subido a un automóvil y llevado a diferentes centros de detenciones.
Al día siguiente, Cárdenas contó que Vargas Aignasse volvió a su casa junto con personal policial a buscar una documentación. “El buscó las carpetas y se llevó dos y me dijo que había una que era la más importante que no la había encontrado que por favor yo la buscara”. Las carpetas las relacionó con el trabajo en una comisión bicameral que “investigaba irregularidades y negociados en la policía”, junto a quién era también senador y fuera secuestrado Luis Garretón.
A partir de la aparición de Garretón, fuertemente golpeado y con signos de tortura en el Parque 9 de Julio, la madre del Diputado Gerónimo Vargas Aignasse, contó que le dio mucho miedo por el destino de su esposo, y que logró contactarse con Bussi, quién la atendió amablemente. Bussi le dijo que se quedará tranquila y que “estaba todo bajo control”. Luego, el 1 de abril, puede ver a lo lejos a su esposo en la Cárcel de Villa Urquiza.
“Tenía marcas como que hubiera estado vendado. Caminó unos diez quince metros hacía la izquierda, lo hicieron volver caminó hacia la derecha y entró de nuevo”.
Luego el 5 de abril, fue contactada por personal del Comando de la V Brigada en donde le comunican que su esposo había sido liberado la noche anterior pero que fue interceptado por un grupo subversivo, y que su paradero era incierto.
“Me dijo que lo había dejado en libertad a la noche, junto un Sr. Rubio. Pedro Guillermo Rubio, yo no sabía quién era en ese momento, y cuando lo traían a casa en el vehículo del penal lo habían interceptado un grupo de desconocidos en la Avda. Mitre, casi esq. Corrientes y que de ahí no sabían más”.
A partir de ahí, Cárdenas contó que no fue recibida en Casa de Gobierno por Bussi, y que extrañamente si por quién en ese entonces era el Jefe de Policía. Antonio Arrechea, a quién solo le interesaba la carpeta “más importante” que no fue entregada por Vargas Aignasse. “Me hizo sentar y me dijo que hacía un mes mas o menos había estado sentado mi marido y si yo le llevaba la carpeta, que mi marido le había prometido. A mí me extrañó porque él sabía que yo iba a buscar una carpeta”. “Después me hizo llamar varias veces el Sr. Arrechea por distintas personas preguntado si las había encontrado a la carpeta”.
Cárdenas contó que luego se entrevistó con Cattáneo, y que le dijo que la por dichos de testigos el supuesto secuestro de Vargas Aignasse, le parecía extraño. “Había venido un vehículo y que un auto blanco lo había interceptado y que habían cambiado personas de un auto a otro, pero que no había habido violencia, no había habido gritos no había habido nada. Una cosa extraña nomás”.
“El Sr Cattaneo se paró nos miró fríamente, y me dijo: Sra tenga mucho cuidado con lo que dice. Piense donde esta y ante quien esta y tenga mucho cuidado con sus palabras y adonde las repite”. A partir de ese momento, no buscó más información oficial sobre el destino de su esposo.
Fuente: www.tucumannoticias.com






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