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guerra civil española

La búsqueda de los restos de Federico García Lorca, fusilado el 18 de agosto de 1936

Recopilación de los principales artículos periodísticos sobre la identificación de la fosa que contendría los restos de Federico García Lorca y los trabajos para efectuar la exhumación de sus restos.

 

27/7/06

EL ASESINATO DE GARCIA LORCA HABRIA SIDO INSTIGADO POR SU FAMILIA

Presentaron un polémico documental
MADRID.- El fusilamiento del poeta español Federico García Lorca al comienzo de la Guerra Civil Española (1936-1939) tuvo que ver con rencillas familiares y no sólo con sus ideas republicanas y su condición de homosexual, según se demuestra en el documental "Lorca, el mar deja de moverse", que se exhibió ayer ante la prensa en esta ciudad y que será estrenado en España en septiembre.
El film, dirigido por Emilio Ruiz Barrachina, sostiene que los primos del escritor de la familia Roldán fueron los instigadores de la detención y el asesinato de Lorca ."Esto era un rumor entre los más viejos de Valderrubios y Fuentevaqueros" -poblaciones de la región de Granada-, dijo Ruiz Barrachina, que señaló que la cinta se basa en nuevos documentos que abordan las circunstancias de la muerte del autor, de la que el 18 de agosto se cumplirán 70 años. Ruiz Barrachina dijo que la investigación realizada en Granada, durante cuatro años, para el documental es "rigurosa" y "no se basa en la tradición oral". El director estuvo acompañado en la presentación por el hispanista y biógrafo de Lorca Ian Gibson.
El documental incluye una grabación inédita, hecha en secreto, en la que el enterrador Manuel Castilla Blanco revela el paradero de los restos del poeta. En el film se parte de la constatación de que desde el siglo XIX la familia García Rodríguez (la del padre del poeta) y las familias Roldán y Alba dominaban la Vega de Granada, donde nació Lorca, en 1898, y mantenían viejas rencillas.
Entre los motivos de esas discusiones se encontraban los repartos de tierras compradas a medias, la homofobia y las distintas tendencias y ambiciones políticas en los albores de la Guerra Civil: los Lorca eran republicanos y los Roldán, partidarios del movimiento conservador Acción Popular. Las cosas se agravaron cuando García Lorca publicó en 1936 "La casa de Bernarda Alba", obra "escrita con mala baba", según Ruiz Barrachina, en la que el poeta retrata a las familias enemistadas con la suya como "una venganza personal por muchos años de pleitos", afirmó. Estas familias aprovecharon el golpe militar de 1936, que dio comienzo a la guerra, "para dirimir cuentas personales", según Ruiz Barrachina, que explicó que estas revelaciones están documentadas en la cinta, incluida la de que José Luis Trescastro Medina, uno de los autores materiales del asesinato, era el marido de una prima lejana del padre del poeta y está enterrado en un panteón familiar de los García Lorca.
Según la cinta, fue a los Roldán, primos de García Lorca, a quienes, tras el golpe de Estado de Franco, el gobernador militar de Granada encargó la formación de escuadras para hacer desaparecer a gente de la zona y quienes aprovecharon esta circunstancia para acabar con el poeta.
El documental acredita que la homofobia es también "una de las causas de la muerte" del poeta. "Siempre -añadió- se ha tratado de tapar su homosexualidad, incluso por parte de la izquierda, porque un mártir de izquierda no podía ser homosexual." Todo esto hizo que García Lorca, tras regresar de Madrid a Granada, fuera apresado en la casa de la familia de Luis Rosales y trasladado de noche a un paraje entre los municipios de Víznar y Alfacar, donde las llamadas "escuadras negras" lo asesinaron. "La familia de Lorca está tan sorprendida como nosotros", dijeron los responsables del documental, que apuntan que en la cinta sus allegados justifican su silencio de 70 años sobre la muerte del poeta por ser un "tabú" para ellos.
Con una duración de más de una hora y media, "Lorca, el mar deja de moverse", título que el documental toma de un verso del poeta, cuenta con 25 entrevistas, cuyo contenido, según su director, "va a revolucionar el mundo lorquiano".
Agencias EFE y DPA

 


 

ENTREVISTA: La recuperación de la memoria histórica

LAURA GARCÍA LORCA Sobrina del poeta y presidenta de la fundación
18/9/08

"NO IMPEDIREMOS EXHUMAR LOS RESTOS DE FEDERICO, AUNQUE NO NOS GUSTARIA"

JESÚS RUIZ MANTILLA - Madrid - 
 
La iniciativa del juez Garzón de abrir la mayor investigación sobre los desaparecidos de la Guerra Civil ha obligado a la familia García Lorca a replantearse su postura de no remover el lugar en el que podría estar enterrado el poeta
La fosa donde descansan los restos de Federico García Lorca y otros tres represaliados en Granada podría abrirse en corto plazo. La familia del poeta, siempre reacia a remover el lugar, no impedirá que el juez Baltasar Garzón exhume los cadáveres. "No lo impediremos. Aunque nos gustaría que no se hiciera, respetamos los deseos de las otras partes implicadas", aseguró ayer Laura García Lorca, sobrina carnal de Federico. Ésa es la posición de la familia. Sin fisuras. Así se lo expresaron ayer a EL PAÍS y tienen previsto anunciarlo de manera inminente.
"En el barranco hay entre 1.000 y 3.000 muertos. ¿Qué pasa con el resto?"
"Tememos al espectáculo. Al morbo, que es muy difícil de evitar"
"Ahí debe descansar, como uno más, en orden alfabético"
"La exhumación no aportará datos biográficos imprescindibles"
"Las dudas sobre si los restos están allí son absurdas e inverosímiles"
Cuando el pasado viernes 12 de septiembre, los familiares del maestro Dióscoro Galindo González y del banderillero Francisco Galadí pidieron al juez Garzón ante el Juzgado número 5 de la Audiencia Nacional que se exhumaran los restos de sus antepasados, algo más simbólico se removió en el camino de esa historia trágica. Junto a ellos reposa Federico García Lorca. Su familia, hasta ahora contraria a remover aquel paraje en busca de los huesos de su tío, es consciente de que esta trágica historia no va a seguir como hasta ahora.
El poeta granadino fue asesinado junto a Dióscoro y Francisco y a otro banderillero, Juan Arcolla, sin descendientes que lo hayan reclamado. Fue junto al barranco de Víznar, donde yacen también miles de represaliados durante la guerra y la dictadura en Granada, en la madrugada del 18 de agosto de 1936. Los cuatro fueron enterrados sin sepultura.
Las investigaciones llevadas a cabo por Ian Gibson para su libro El asesinato de Federico García Lorca señalan el lugar en el que podrían estar los restos, bajo un olivo, junto al barranco en el que hoy existe un parque memorial de todas las víctimas. Otras teorías lo señalan a 400 metros. En el caso de Gibson fue el enterrador, Manuel Castilla Blanco, quien le llevó al lugar donde yacen los cuatro. Si el requerimiento ante el juez Garzón prospera podrían salir de la tumba a la que el horror y el martirio les llevó. Laura García Lorca matiza la postura de la familia del poeta y las razones por las que prefieren que no se abra la fosa.
Pregunta. ¿Se opone la familia García Lorca a que pueda exhumarse esa fosa?
Respuesta. No impediremos que se abra la fosa. ¿Cómo lo vamos a impedir? Sólo queremos explicar nuestras razones, las que nos mueven a no querer abrir el lugar, aunque no obstaculizaremos el proceso.
P. ¿Cuáles son estas razones?
R. Por un lado, la realidad de no saber exactamente dónde está. Pero hay más. En el barranco hay entre 1.000 y 3.000 muertos. ¿Qué pasa con el resto? Una exhumación parcial desvirtuará el cementerio real donde yacen tantas víctimas de la misma represión. Esa ubicación marca una diferencia. Nos preocupa que una exhumación parcial marque diferencia entre unos y otros. Ahora todos descansan en un cementerio común, todos han sido víctimas del mismo salvaje y cruel asesinato. Entendemos que ésa es su tumba definitiva, en ese barranco y en esa compañía. No nos gustaría destacarlo por encima de nadie. Ahí debe descansar como uno más, en orden alfabético, junto a los demás.
P. Pero su tío tiene un enorme valor simbólico en todo el mundo.
R. Sin duda. Pero creemos que las circunstancias de su muerte son de sobra conocidas. Gracias en gran parte a la investigación de Ian Gibson y a otras sabemos mucho. No creemos que una vez exhumados los restos vayan a aparecer datos imprescindibles para añadir a su biografía.
P. Pero persisten las dudas. Para empezar, se ha especulado sobre el hecho de que no esté.
R. Esa idea es absurda e inverosímil. Es impensable que en plena guerra o después ocurriera eso. Son teorías disparatadas. Es increíble que sea así y que no lo sepamos. Nos habríamos enterado.
P. En el caso de que se proceda pronto a la exhumación, ¿cuál es su mayor temor?
R. Que se convierta todo esto en un espectáculo. Al morbo, que es muy difícil de evitar. Si así tiene que ser, queremos que se proceda con mucho respeto, de manera privada, en la intimidad. Eso es lo que pedimos sin negar que hay otras posturas tan legítimas como la nuestra.
P. Si remueven la fosa, ¿dejarán a Federico donde está?
R. Sí quisiéramos que siguiera ahí y que sea su fama la que sirva para preservar el lugar como el cementerio que es. Así evitaríamos que las demás víctimas cayeran en el olvido. Abrir una fosa cambia las cosas. Quisiéramos preservarlo. Aunque hay más posibilidades.
P. ¿Por ejemplo?
R. Llevarlo a Nueva York con su padre, a Madrid, con su madre y sus hermanas, a la huerta de San Vicente. Esparcir sus cenizas en varios lugares en los que vivió... Pero queremos dejarlo allí. Murió así, lo mataron de esa manera y es importante que siga ahí. Remover una fosa causa muchas inquietudes. En nuestro caso, el hecho de que se proceda a ello no cierra nuestras heridas.
P. ¿Han hablado con las demás familias?
R. Llamé a la nieta de Dióscoro Galindo y le dejé un mensaje en el contestador, pero no llegué a hablar con ella. Con Francisco Galadí, sí. Le transmití que deberíamos conocernos personalmente y hablar, que tenemos un pasado común y debemos compartirlo.
P. Muchos sostienen que han tenido un comportamiento caciquil con su negativa. ¿Se han sentido atacados o incomprendidos por este asunto?
R. Nosotros sólo hemos dado nuestro parecer. Nuestro deseo. Pero nunca hemos puesto ninguna traba para que se investiguen a fondo los hechos. Si hemos creado una fundación es para aclarar cosas, para saber y poner todos los documentos a disposición de público, estudiosos e investigadores. Respetamos los sentimientos de todos y por supuesto, la ley.

 


 
REPORTAJE: La recuperación de la memoria histórica
19/9/08

GARCIA LORCA ES DE TODOS LOS MUERTOS

La decisión de la familia abre un nuevo debate: ¿qué hacer con los restos? - Intelectuales, escritores e historiadores opinan sobre este poema inacabado
JUAN CRUZ - Madrid -  
 
Con la decisión de la familia Lorca de permitir que se abra la fosa común en la que sus asesinos enterraron al poeta no acaba la controversia en torno a lo que ha de pasar con sus restos.
La familia de Lorca acepta abrir la fosa común
VIDEO - AGENCIA ATLAS - 18-09-2008
Los familiares de Federico García Lorca se oponen a que la posible apertura de la fosa común en la que supuestamente está enterrado el poeta granadino junto a otros fusilados se convierta en "un espectáculo mediático". Los herederos de Lorca apoyan la iniciativa de investigar y dar a conocer la identidad y las circunstancias de la muerte de los asesinados por el franquismo. A lo que se oponen es a que la exhumación se convierta en un espectáculo mediático y consideran infame que su deseo de que el lugar se conserve intacto sea comparado con oponerse al estudio riguroso de la Guerra Civil y la represión franquista. E insisten en que no se destaque a Lorca y se menosprecie a los 1000 ó 3000 fusilados que se cree descansan en el barranco de Viznar. - AGENCIA ATLAS

Francisco Ayala, granadino como Lorca, es "partidario de no tocarlo"
Gibson: "No es bueno para la historia no tener la certeza de donde está"
Francisco Ayala, granadino como Lorca, y casi contemporáneo suyo, aseguraba ayer que él es "partidario de no tocarle". El autor de Diálogo de los muertos cree que "no hay que trapichear con los cadáveres. Lo creo muy señaladamente en el caso de Lorca. No hay que hacer nada".
Otro paisano, el poeta Luis García Montero, advertía contra el peligro de que el desentierro se convierta en "un circo mediático". "Lorca representa en Granada a todas las víctimas, y Víznar apelaba simbólicamente a la memoria de todos los asesinados. Lorca defiende a los 5.000 granadinos muertos. Aquello no es una cuneta, es un mausoleo de la memoria, y está muy bien que se haya defendido del morbo".
Ése es el temor: que, en el caso de Lorca, el morbo sustituya la reivindicación histórica.
Lo explica Javier Marías, que estudió con Laura García Lorca, presidenta de la fundación del poeta. "Lo que ha dicho Lauri es bastante claro y sensato. No se oponen a que otros familiares hagan lo que quieran con sus muertos, pero ellos desearían que a Lorca se le deje donde está. Eso es sensato y acertado".
Cualquier traslado, además, considera Marías, "atraería a políticos a una romería que convertiría aquello en una industria turística político-cultural". "Que no se toquen ni se examinen los restos. Siempre me ha parecido una falta de respeto que toquen a los muertos, sobre todo si son muertos antiguos". Caballero Bonald explicó: "Que le dejen descansar sin alharacas".
Antonio Muñoz Molina, que nació en Úbeda pero pasó muchos años en Granada, considera "legítimo" el deseo de las personas "de recuperar los restos de sus mayores". Esas personas fueron fusiladas, "y fueron enterradas fuera de la ley". A estas alturas del tiempo, añade el escritor, "¿hasta qué punto la autoridad máxima es la familia, con todos mis respetos? Pues los restos de Lorca no son los de un hombre en su ámbito privado, aquí se mezcla lo privado con lo público, y García Lorca es lo más universal que tenemos. Eso es algo que no pueden eludir ni la familia ni el público".
Francisco Rico se posiciona en lo contrario del espectro. "No apruebo la idea de exhumar los restos de Lorca. Me parece mejor que sigan donde están, en el mismo lugar que los otros asesinados. Lorca es todos los muertos, y todos los muertos son Lorca. Levantar el barranco de Víznar, limpiar y clasificar los huesos, tomar muestras de los análisis de ADN... todo eso es un espectáculo que me desagrada. Respeto los sentimientos de algunos familiares, pero no entiendo demasiado ese afán por recuperar esqueletos. Y, además, ¿luego qué? ¿Lorca, a un mausoleo, y los demás, a nichos? Prefiero un parque donde 'no haya cosa en que posar los ojos / que no sea imagen de la muerte'. Pero con piedad y serena distancia".
El historiador Santos Juliá respira la misma convicción que Rico, y la subraya con una frase de Manuel Azaña respecto a la controversia creada en España sobre el traslado desde Finlandia, donde se suicidó, del cadáver de Ángel Ganivet, granadino también. Decía Azaña: "Lo primero que se hace con los hombres ilustres es desenterrarles. En España la manía de la exhumación sopla por ráfagas". Y ahora estamos en una ráfaga, "y no la comprendo", dice Juliá. "Quién gana con eso, y cuánto se pierde. Se ha conservado en Víznar un lugar de la memoria, allí está el lugar del crimen, es un cementerio que nunca nadie debería tocar. Me da tristeza que eso pueda destruirse. ¿Qué va a pasar cuando se exhumen los restos? Que se haga lo que en derecho corresponda, pero me produce perplejidad que aquel lugar sobrio de Víznar termine siendo un sitio trivial, banalizado".
Ian Gibson, el historiador que más ha trabajado sobre el asesinato de Lorca, tiene una postura radicalmente distinta. "Es el poeta más famoso del mundo; lo que importa es la verdad histórica, y hoy se ha dado un paso muy importante para saber dónde está. Mataron a un genio. No es bueno ni para la familia ni para la historia no tener la certeza de dónde está. No hay razón para que no se abran las tumbas. Esa fosa es, además, simbólica de lo que pasó en la guerra: ahí está un poeta, un maestro al que asesinaron por su ateísmo, y dos toreros. El descubrimiento de lo que pasó con ellos abre paso a la verdad sin maniqueísmos".
José Álvarez Junco, historiador que trabajó en la Ley de Víctimas, afirma: "Yo soy muy laico, creo que después de la vida no hay nada, pero respeto los deseos de las familias. La ley es ambigua con respecto a sus derechos sobre la exhumación; es evidente que unas familias tienen derecho a pedir que se deje en paz a sus muertos, y otras tienen derecho a desenterrarlos".
En Diálogo de los muertos, Ayala hace hablar a cadáveres de ambos bandos. Éste es un subrayado que acaso sirva para la incesante controversia: "Ya todo acabó; ya todos somos unos. Nos une la tierra; nos iguala la tiniebla de la tierra; nos liga, tanto como nuestro amor, nuestro odio; nos hermana la comunidad de nuestro destino".
Lorca escribió: "Tú solo y yo quedamos. / Prepara tu esqueleto para el aire. / Yo solo y tú quedamos". Parece remitir al drama que hay en los poemas.
 

 

6/10/09 Abrirán la tumba de García Lorca

LA JUSTICIA DE ANDALUCIA APROBO SU REAPERTURA, QUE PODRIA REALIZARSE DENTRO DE TRES SEMANAS

Adrián Sack
Para LA NACION
MADRID.- La extendida polémica por la localización e identificación de los restos de Federico García Lorca podría llegar a su fin dentro de tres semanas, cuando, por orden de la justicia de Andalucía, se reabra la fosa en las afueras de Alfacar, Granada, donde se cree que el escritor fue enterrado luego de su fusilamiento hace 73 años.
La medida judicial, adoptada en obediencia a la ley de memoria histórica, que busca reivindicar a las víctimas de la dictadura franquista, terminaría así con el misterio que rodea al destino final de uno de los más geniales escritores españoles del siglo XX, al quedar sin efecto las múltiples presentaciones realizadas ante los tribunales regionales por los sobrinos nietos del autor de Yerma y Bodas de sangre .
Los objeciones de sus familiares se fundamentaban en la intención de preservar "el respeto, la memoria y el reconocimiento" a las víctimas que cayeron y fueron enterradas junto con el poeta, cuya suerte, de acuerdo con sus testimonios, "se encuentra ligada a la de cientos e incluso miles de asesinados" por mantener diferencias con el régimen nacionalista.
De acuerdo con la mayoría de las versiones de los historiadores de la Guerra Civil Española, García Lorca fue ejecutado por orden de las autoridades regionales el 19 de agosto de 1936 y fue enterrado en la misma fosa junto con otras cuatro personas fusiladas ese mismo día: el maestro Dióscoro Galindo, los banderilleros Joaquín Arcollas y Francisco Galadí y el inspector de impuestos Fermín Roldán.
Sin embargo, los García Lorca habían impedido hasta ayer que la justicia corroborara la veracidad de esta versión al negarse a "individualizar" los crímenes cometidos durante la dictadura de Francisco Franco. "Su muerte lo ha convertido en universal de otra manera: ha llegado a ser emblema de todas las víctimas justamente por haber corrido una suerte común con muchos otros", expresó uno de sus familiares.
En uno de los recursos presentados ante los tribunales, los sobrinos nietos alegaron que "de las cuatro víctimas [...] tan sólo los descendientes de una de ellas se han manifestado en favor de la apertura de las fosas", en referencia a los herederos de Galadí. Pero, posteriormente, al suponerse allí enterrado el inspector Roldán, sus familiares también se inclinaron por exhumar los restos de las víctimas, por lo que la suma de dos voluntades en favor de hacer los tests de ADN debilitó la falta inicial de consenso esgrimida por los García Lorca.
No obstante, ayer, si bien los familiares del escritor se volvieron a pronunciar en contra de que la fosa de Alfacar sea removida, por primera vez aceptaron tácitamente la posibilidad de que los restos sean identificados. "Si finalmente se autoriza la exhumación solicitada, nos reservamos el derecho de solicitar la identificación de los restos de don Federico García Lorca y disponer de ellos", dice el escrito.

 

24/9/09

UN SÍMBOLO DE LA Guerra Civil Española

EMPEZO EL TRABAJO QUE LLEVARIA A IDENTIFICAR LOS RESTOS DE LORCA

Aunque la familia no pidió la identificación, si los hallan se sabrá públicamente.
Por: Juan Carlos Algañaraz 
Palmo a palmo, los investigadores analizan el terreno donde se cree está enterrado el poeta andaluz. 

En las últimas horas de la tarde de ayer finalizó la colocación de un vallado en torno a donde se encontraría la fosa con los restos del gran poeta español Federico García Lorca. Este lugar, en la zona del Alfacar, Granada, comenzó a ser rastreado el martes por georradares que trataban de ubicar algún movimiento de tierra que diera pistas sobre el enterramiento mediante impulsos electromagnéticos.

Asi lo informó Rafael Gil Bracero, vicepresidente de la Asociación de Memoria Histórica de Granada, quien estuvo presente cuando se iniciaron las tareas de cuatro investigadores dependientes de la Universidad local. La tecnología utilizada no permite la detección de restos óseos pero sí detecta áreas en las que se habrían producido desplazamientos de tierra "con diferentes perfiles de sustrato y relieves no necesariamente vinculados a hechos naturales".

García Lorca fue fusilado por las fuerzas franquistas el 18 de agosto de 1936 y, según diversos testimonios, sus restos fueron enterrados cerca del lugar donde ahora se alza un monolito recordando al autor de Romancero gitano.

También estarían en la fosa común los banderilleros anarquistas Francisco Galadí y Joaquín Arcollas y el maestro republicano Dióscoro Galindo. La Junta de Andalucía, que gobierna en la comunidad autónoma, indicó que también podrían encontrarse allí los restos del inspector municipal Fermín Roldán y el restaurador granadino Miguel Cobo Vilches.

Los primeros resultados del trabajo con los georradares, según Gil Bracero, de Memoria Histórica, es que los especialistas "encontraron alguna anomalía del terreno en la zona que parte desde delante del monolito alzado en memoria del poeta hacia arriba".

Este lugar fue señalado por el prestigioso hispanista Ian Gibson, biógrafo de Lorca y autor de un libro de gran éxito sobre su asesinato. Ya hace 30 años, Gibson señaló que el lugar de la fosa se encontraría "a 10 metros del olivo, 5 del monolito y 3 de la acequia. Los testimonios que recogió Ian Gibson fueron del enterrador, "Manolo el comunista" y Agustín Peñón, un testigo de gran importancia.

Además de esta área de búsqueda, que está dividida en cuadrículas, se han establecido otras tres zonas en el vecino Parque Federico García Lorca, otra en el Caracolar y la tercera, llamada Fuente Grande, junto la carretera que une Alfacar con Viznar.

Cientos de republicanos fueron fusilados en Granada al producirse el alzamiento contra la República, en julio de 1936, y sus cuerpos fueron enterrados en fosas comunes, la mayoría todavía sin abrir.

Hoy finalizará el trabajo de los georradares y los expertos elaborarán un informe, respecto del cual se han comprometido con la Universidad de Granada a guardar una completa reserva.

Según el gobierno andaluz, cerca del 15 de octubre se firmaría un convenio entre la Junta, el Ayuntamiento de Alfacar, la Diputación Provincial, la Universidad Granadina y la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica.

Recién en ese momento se tendrá información sobre los equipos de diversas especialidades que trabajarían en la apertura de la fosa común y la identificación de los restos a partir de finales de octubre o principios de noviembre.

Como la familia de Federico García Lorca hasta ahora no ha reclamado sus restos, en caso de que se encuentren no podrán ser públicamente identificados y deberán ser devueltos a la fosa, lo mismo que los de todos los fusilados cuya identificación no haya pedido ningún familiar. La Junta de Andalucía ha asegurado la total confidencialidad de estas informaciones. Sin embargo, Clarín consultó a fuentes de Granada quienes aceptaron que en caso de que aparezcan los restos de Lorca no serán difíciles de identificar y es muy probable que esa información se filtre enseguida a los medios de comunicación.

 

 

Con Geo - Radares

8/10/09

HABRIAN HALLADO EL LUGAR PRECISO DE LA TUMBA DE LORCA

Por: Juan Carlos Algañaraz
Fuente: MADRID. CORRESPONSAL
 
COMO UN MAPA. EN LA IMAGEN DEL GEO-RADAR APARECEN TRES CONCAVIDADES DE DOS METROS CADA UNA. ALLI, LOS SEIS CUERPOS ESTARIAN ENTERRADOS DE DOS EN DOS.
Un experto en la ubicación de fosas comunes por medio de geo-radares anunció que ha identificado el emplazamiento donde se encontrarían los restos del poeta Federico García Lorca y otros tres o cinco fusilados más. Luis Avial, de la empresa Cóndor Geo-radar escaneó la zona asociada tradicionalmente con el enterramiento, cerca del monolito donde se rinde homenaje al poeta y las otras víctimas, en el barranco de Viznar, donde se sepultó a miles de fusilados.

El geo-radar es una herramienta que mide las variaciones de las ondas electromagnéticas que se producen en el terreno. Avial ha encontrado ya más fosas comunes con víctimas del bando republicano de la Guerra Civil Española y, también, de la feroz represión franquista que se produjo después de finalizar la contienda.

El trabajo de Avial, cuyas conclusiones fueron informadas en exclusiva al periódico ABC, se realizó al margen de las tareas de escaneo realizada por expertos de la Universidad de Granada.

"El radar confirma que hay anomalías con parámetros similares a una fosa", dijo Avial quién precisó que la fosa puede tener unos 6 metros de largo por 2 de ancho y una profundidad de entre 0,8 y 0,9 metros.

"Parece estar subdividida en tres concavidades de 2 metros cada una. Hay anomalías asociables a la existencia de material osteológico" (huesos), señaló. Avial especula que puede haber unos cinco o seis cuerpos en esas "pequeñas subdivisiones" de la fosa.

Aunque la imagen del geo-radar no perfila las formas de los huesos, sí muestra anomalías compatibles con restos humanos. Por las dimensiones registradas, los cuerpos deben haber sido enterrados en parejas. Hay tres concavidades diferenciadas y separadas por dos pequeños amontonamientos de tierra que debieron separar unos cuerpos de otros. El tamaño de cada concavidad es de unos 2 metros de longitud.

La Junta de Andalucía se desmarcó de las conclusiones de Avial pero no desmintió. Señaló que ha encargado el estudio del terreno, que ya se acotó en torno al monolito, al Instituto de Geofísica de la Universidad de Granada y que ese estudio tendrá un "carácter fiable y detallado" ya que "ha sido elaborado con el tiempo técnico necesario y exigible como para contar con rigor científico y verosimilitud".

 


 9/10/09

Indicios del Geo-Radar

LORCA PODRIA NO ESTAR EN LA FOSA DONDE LO BUSCAN

Por: Juan Carlos Algañaraz 
 

Los restos del gran poeta Federico García Lorca podrían no encontrarse en la fosa común que acaba de ser ubicada ya que el especialista que realizó el hallazgo señala que la tierra fue removida poco después del enterramiento.

Esta conjetura de que los restos podrían haber sido retirados, tal como señala una información exclusiva el diario ABC, otorga nueva validez a la hipótesis de historiadores, y a los rumores en Granada, de que la familia García Lorca había recuperado sus restos para darles sepultura en la finca familiar.

Luis Avial es un especialista en trabajos en geo-radar que ya ha ubicado más de noventa tumbas de fusilados republicanos en la guerra civil y en la feroz represión posterior por las fuerzas franquistas, especialmente en Granada. El 25 de setiembre pasado hizo un escaneo en una zona acotada de 300 metros junto al monolito de homenaje ubicado en el lugar donde se cree que García Lorca y otras tres víctimas fueron fusilados y sepultados sin ningún tipo de identificación.

Avial entregó al diario ABC sus conclusiones, señalando que se había encontrado con una fosa de la cual daba una detallada descripción. Pero, ahora, el experto ha indicado al periódico que en las imágenes se registra una ruptura en superficie que revela que la tierra fue removida y vuelta a cubrir. El especialista cree que el enterramiento fue removido "poco después de la muerte del poeta" en unos "dos metros de largo y 50 centímetros de ancho. "Si tú remueves material de una fosa y luego vuelves a cubrirlo, cuando te vas está perfecto, pero por dentro los estratos ya no quedan como estaban. Lo que se ve en las imágenes es una manipulación manual o mecánica del terreno, posterior al enterramiento en la fosa", dice Avial.

Según ABC, (un diario cercano a la derecha) "desde algunos estudiosos al acervo popular, siempre se ha hablado de la posibilidad de que el poeta ya no esté en la fosa, sino que fue exhumado por su familia para darle sepultura. La tesis está apoyada en testimonios relevantes de la época, pero siempre ha pesado sobre ellos un telón de silencio".

La familia García Lorca siempre se ha negado a que fueran exhumados los restos del poeta porque temían que se produjera un alboroto que vulnerara la dignidad de su ilustres pariente pero también de un lugar, el barranco de Viznar, donde hay muchas tumbas comunes con los cadáveres de republicanos fusilados.

Dentro de diez días puede producirse la firma de una serie de documentos para iniciar los trabajos de exhumación. Después un equipo forense se encargará de las tareas de identificación aunque los García Lorca no han pedido que esta alternativa se concrete. El poeta fue fusilado y enterrado con un maestro republicano y dos banderilleros anarquistas. Según el gobierno regional andaluz, también fueron sepultados en el lugar los cadáveres de otras dos personas asesinadas.

 

ANTICIPO - DIARIO PUBLICO (ESPAÑA) 4/12/09

Los restos de Federico García Lorca no se encuentran en el lugar en que su enterrador forzoso, Manolo El Comunista, aseguró haberle dado sepultura. De las seis posibles fosas localizadas mediante georradar, los arqueólogos ya han abierto y explorado cinco sin que aparezcan restos óseos, según fuentes conocedoras de la excavación.

La quinta, la última en abrirse sin resultados, es especialmente relevante, ya que se corresponde con el lugar en el que Manuel Castilla Blanco, apodado El Comunista, aseguró en 1955 y 1966 ante los investigadores Agustín Penón e Ian Gibson, respectivamente, haber inhumado el cadáver del poeta. Y ahí tampoco hay huesos. "No obstante, no podemos descartar que aparezca. Aún queda una fosa", señalan las mismas fuentes.

Los expertos del Instituto Andaluz de Geofísica de la Universidad de Granada localizaron seis posibles enterramientos en la zona. Hay que destacar que los trabajos de georradar, que se desarrollaron entre los meses de septiembre y octubre, no detectan fosas comunes, sino alteraciones del terreno que son compatibles con las mismas. Hasta ahora, ninguna de las cinco zonas exploradas ha revelado la existencia de un enterramiento.

La excavación, que comenzó el 2 de noviembre dirigida por el arqueólogo Francisco Carrión, se centró primero en cuatro de esas áreas, que fueron previamente acotadas y cubiertas por una carpa: Z-1, Z-2, Z-4 y Z-5 (ver infografía). El resultado del trabajo en estas zonas fue únicamente el hallazgo de "una gran roca" natural, según el informe enviado por Carrión a la Consejería de Justicia, promotora de toda la iniciativa.

Indicios históricos
La excavación se prolongará hasta mediados de la próxima semana
La búsqueda se trasladó el lunes de la semana pasada a las dos últimas posibles fosas localizadas mediante georradar: Z-3 y Z-6. La excavación de la Z-3 ya ha concluido sin que aparezcan restos humanos. El chasco para quienes esperan que la incógnita sobre el paradero del poeta se desvele con esta búsqueda está servido, ya que los indicios históricos más sólidos señalaban precisamente a ese punto. No en vano, es ahí donde se colocó, precisamente atendiendo al testimonio de Manolo El Comunista, el monolito en memoria de Lorca. Y es ahí donde sus admiradores han dejado flores en su recuerdo, donde se han celebrado los homenajes y los tributos al poeta andaluz.

La búsqueda de restos óseos en el entorno en que se cree que fue enterrado Lorca aún no ha terminado. Todavía queda una sexta posible fosa por abrir en el paraje de Fuente Grande, la Z-6, la situada más cerca de la entrada del Parque Federico García Lorca. Allí trabajan ahora los arqueólogos a las órdenes de Francisco Carrión. Todos los que trabajan en la zona acotada están sujetos a una cláusula de confidencialidad.

El último cartucho
En las cinco primeras zonas exploradas no hay restos óseos
Los trabajos en esta última fosa e prolongarán hasta mediados de la semana próxima, según las mismas fuentes. La fecha estimada para la finalización es entre el 10 y el 12 de diciembre, fecha a partir de la cual estaba previsto que, en caso de que apareciesen restos humanos, comenzase la fase de investigación forense. Esta última posible fosa también se encuentra a escasos metros, apenas dos o tres, del monolito. Y es la más próxima al olivo donde supuestamente fue fusilado el poeta. No es descartable que Manuel Castilla, que mostró a Penón el lugar 18 años después de cuando supuestamente enterró a Lorca, errase en la ubicación exacta.

El propio Ian Gibson ha señalado, en diversas ocasiones, que Manuel Castilla se pudo equivocar en algún metro arriba o abajo en su apreciación, y también ha advertido de la posibilidad de que los rebeldes cambiasen de lugar el cadáver para eliminar las huellas de lo sucedido. De no hallarse restos óseos en la última fosa, las especulaciones sobre el paradero del poeta volverán a dispararse.

Una eventual ausencia de restos óseos en todas las zonas exploradas no afectaría únicamente a quienes esperan ver resuelto el enigma sobre el destino último del autor de Poeta en Nueva York y Romancero gitano. En rigor, los trabajos en el Paraje de Fuente Grande de Alfacar ni siquiera van encaminados a hallar los restos de Lorca, cuya familia se ha opuesto encarnizadamente a la búsqueda, aunque sí que abrían la posibilidad de que a lo largo del proceso los Lorca pidiesen la identificación.

El último posible enterramiento está también próximo al monolito
La Consejería de Justicia ha promovido la iniciativa únicamente a demanda de los familiares del banderillero Francisco Galadí, del inspector de tributos Fermín Roldán y del restaurador Miguel Cobo, que reclaman la recuperación e identificación de los restos de sus parientes y sostienen que los mismos se encuentran junto a los del poeta granadino. La CGT también ha solicitado, en calidad de familia ideológica del banderillero anarquista Joaquín Arcollas, la recuperación e identificación de sus restos, ya que carece de descendientes conocidos. A este empeño se ha sumado la Unión de Picadores y Banderilleros.

Muestras de ADN
Los familiares de Galadí, Roldán y Cobo han mostrado ya su disposición a dar muestras de ADN para la identificación de los restos en caso de que aparezcan huesos, cosa que aún no ha ocurrido. Si finalmente hubiera algún hallazgo, tampoco es seguro que los forenses puedan siquiera intentar la identificación de Lorca, ya que su familia ha evitado clarificar su postura al respecto de si ofrecería o no muestras genéticas para cotejarlas con los restos encontrados.

El único hallazgo en la primera área actoada fue una gran roca natural
Similar ambigüedad sobre sus intenciones ha mostrado Nieves Galindo, nieta del maestro Dióscoro Galindo, cuyos restos también se creía que podían encontrarse junto a los del poeta, que según los indicios históricos fue fusilado al pie de un olivo, en el Paraje de Fuente Grande, la madrugada del 19 de agosto de 1936.

El proceso para exhumar cuerpos en Alfacar ha estado desde el principio marcado por la controversia. La oposición de la familia Lorca ha enrarecido todo el proceso, que ha vivido en la permanente contradicción de desarrollarse en un clima de máxima discreción pero bajo la presión de una expectación enorme.

La atención se centra ahora en la fosa Z-6
¿Pueden aún aparecer restos?
Sí. Todavía no ha concluido la búsqueda en las seis posibles fosas localizadas por el Instituto Andaluz de Geofísica. Es más, la fosa restante, la Z-6, también está muy próxima al lugar donde Manuel Castilla testimonió haber enterrado a Lorca. En caso de que en dicha fosa aparezcan huesos, serán trasladados al Laboratorio de Identificación Genética que dirige José Antonio Lorente, donde se cotejarán los restos con muestras de ADN
de las familias.

¿Qué familiares darían ADN?
La familia de Lorca y la del maestro Dióscoro Galindo aún no han aclarado si ofrecerán muestras genéticas y se oponen de forma notoria a todo el proceso exhumatorio. En cuanto a Joaquín Arcollas, su identificación debería intentarse por métodos antropológicos, al no tener descendencia conocida. Sí aportarían ADN los descendientes de Francisco Galadí, Fermín Roldán y Miguel Cobo.

¿Y si se amplía la búsqueda?
El convenio que creó el marco legal para realizar la búsqueda en Alfacar deja abierta la puerta a ampliarla a otros puntos del Paraje de Fuente Grande, siempre dentro de los límites del Parque Federico García Lorca, en caso de que la excavación de las seis fosas localizadas no ofrezca resultados. La zona ya fue declarada en octubre, a instancias del Ayuntamiento de Alfacar, “lugar apto para el enterramiento”. No obstante, fuentes de la investigación señalan que “podría ser una búsqueda a ciegas” que, en caso de dar frutos, supusiera el hallazgo de cuerpos que no han sido reclamados por sus familiares, propósito que no está recogido por el protocolo de exhumaciones de la Junta de Andalucía. Justicia ha negado que exista un ‘plan B’ para buscar restos en el próximo paraje de El Caracolar, donde algunos testimonios ubican al poeta. 
 

 

NUEVAS REVELACIONES SOBRE LOS RESTOS DEL POETA GARCIA LORCA - CLARIN 11/12/09:

 

Los militares que participaron en el fusilamiento de García Lorca entre el barranco de Viznar y Alfacar, desenterraron los restos del poeta y lo trasladaron a otra tumba común para ocultar sus restos. Esta afirmación explicaría porque hasta ahora no se han encontrado restos en las cinco de las seis fosas que se investigan. Queda una sola, que en este momento se está inhumando y si tampoco aparece algún indicio, habrá que dar crédito a las afirmaciones del investigador Gabriel Pozo autor del libro Lorca, el último paseo.

Hace 73 años que García Lorca, un maestro republicano "fusilado por negar la existencia de Dios" y dos banderilleros republicanos fueron asesinados en la zona de Alfacar y enterrados como tantas otras víctimas de la feroz represión de las fuerzas franquistas en Granada. Desde entonces proliferaron muchas versiones sobre el lugar donde reposaban sus restos. La más famosa fue la que recogió el hispanista Ian Gibson, autor de una gran biografía sobre Lorca.

Según Gibson, un joven apodado "Manolo el comunista" formaba parte del grupo de enterradores que dio sepultura a muchos de los fusilados. Manolo le informó a Gibson que era él quien enterró a García Lorca y sus tres compañeros. Le indicó también el lugar del enterramiento en el que se coloco un monolito que se convirtió en el centro de los homenajes. Según el autor del libro, Manolo le mintió al hispanista.

Otras versiones indicaban que, cuando trascendió la trágica muerte del poeta, un grupo que había participado en su fusilamiento recibió la orden de desenterrar y trasladar los restos.

También se especuló con que los restos de García Lorca habían sido recuperados por su familia, con la aquiescencia de algunos militares, quienes lo enterraron en la finca familiar en Granada.

Un testimonio muy importante fue el de Antonio García, un muchacho apodado "El Matapelos", un pastor de cabras que fue testigo casual del fusilamiento del poeta. Cuando lo descubrieron, los asesinos quisieron matarlo pero otro campesino, llamado Gregorio, lo salvo. Esta persona le señaló pasado un tiempo que García Lorca había sido desenterrado por una cuadrilla de tres personas que lo trasladó a otro lugar. Le indicó con precisión donde se encontraba la nueva fosa, a unos cien metros del enterramiento original.

García Lorca ya era un poeta muy famoso y con el correr de los años su figura se agigantó hasta convertirse en la víctima más famosa de la Guerra Civil Española.

Según Gabriel Pozo, Franco no sabía del fusilamiento y "montó en cólera" cuando se enteró de un asesinato "que le echaban en cara los países extranjeros a los que pedía el reconocimiento del régimen".

En su libro, de próxima aparición, Gabriel Pozo reproduce una entrevista con Gabriela Penella, la conocida actriz española, ya fallecida, hija del diputado Ramón Ruiz Alonso, encuadrado en la Confederación Española de Derechas Autónomas "considerado principal responsable de la detención del poeta y su fusilamiento". Penella señala que según su padre, había un grupo que nunca se planteó fusilar a Lorca sino darle un "gran susto" para que revelara donde podían encontrar a Fernando de los Rios y para que firmara una denuncia contra el gran pensador republicano, padrino de Lorca.

Todo se complicó por la acción de grupos falangistas, le dijo Ruiz Alonso a su hija. Y confirmó que Franco fue blanco de un repudio generalizado por el asesinato. "Cuando Franco pide una investigación por las críticas de la prensa extranjera, y le empiezan a echar en cara que hubiera matado al poeta, es cuando lo desentierran. A Federico lo perdieron, lo metieron en otras fosas o lo llevaron a otro lugar", mantuvo el estudioso.

APARECEN PISTAS EN EL LUGAR DONDE FUSILARON A GARCIA LORCA - CLARIN 18/12/09

 En la sexta fosa que se revisa ahora para tratar de encontrar los restos de Federico García Lorca, los expertos han encontrado una roca que presenta varios impactos de bala. "Son signos inequívocos de que en ese lugar se produjeron fusilamientos", explicó Juan Gallo, comisario de la Memoria Histórica de Andalucía.

"El procedimiento era siempre el mismo. Pasaban la noche en Las Colonias (una localidad cercana donde transcurrieron las últimas horas del poeta), eran trasladados hasta un lugar junto al camino y se los fusilaba. Los cuerpos se enterrarían allí mismo, no iban a buscar una zona muy lejana para hacerlo", añadió.

Hasta ahora existía un clima de desesperanza en el equipo que realiza las tareas de exhumación porque en cinco de las presuntas fosas en Alfacar (Granada) donde se había detectado la posible presencia de restos humanos, no se encontró nada.

Quedaba la zona Z-6, una última esperanza, y el trabajo iba a terminar ayer pero el mal tiempo dilató las tareas. Las comprobaciones demostraban que en esas áreas nunca se habían producido enterramientos y lo único que existían eran grandes rocas.

Pero el hallazgo de los impactos de bala en las rocas permite albergar expectativas de realizar algunos hallazgos importantes. Por lo tanto, las tareas finalizarán el 30 de diciembre. Entonces se anunciará si se hallaron, o no, restos humanos.

Esta semana el investigador Gabriel Pozo publicó un libro, "Lorca, el último paseo" donde afirma que quienes fusilaron a García Lorca, junto a otros tres republicanos, ante el enorme escándalo que se produjo internacionalmente se apresuraron a desenterrar los restos y a trasladarlo a otra fosa común, a "perderlos".

 

OTRA PISTA SOBRE LOS RESTOS DE LORCA - Clarín 29/12/09

Luego de la fallida búsqueda de los restos de Federico García Lorca en seis fosas comunes en el Parque Alfacar, que culminó sin resultados hace poco más de una semana, los responsables de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica afirman que los restos del poeta podrían estar a 400 metros de allí, en el paraje Caracol.

El dato, basado en los testimonios de Agustín Penón y el periodista Molina Fajardo, le había sido presentado al juez Baltasar Garzón hace más de un año, como primera opción de búsqueda de los restos del poeta. Por alguna razón la Junta de Andalucía decidió descartarlo y en su lugar ordenar la exploración en las fosas del Parque Alfacar, alrededor del monolito dedicado a García Lorca.

El historiador Francisco González Arroyo, ex presidente de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica, afirmó que la zona marcada en este informe se sitúa a la derecha del camino de Víznar de Alfacar, por arriba de la acequia y por encima del camino, en un área escarpada que comprende unos 200 metros cuadrados. Sería allí, en "una de las nueve fosas del paraje", donde habría sido enterrado el autor de Bodas de sangre.

Esta opción surge, entre otras, de la información recogida por Molina Fajardo, quien entrevistó a Pedro Cuesta Hernández, miembro de las fuerzas que estaban al mando del capitán Nestares y que vigilaba a los presos la noche en que fusilaron a Lorca.

Aunque, previo a las excavaciones, la Junta de Andalucía no había descartado la posibilidad de continuar la búsqueda en otros sitios, ahora han afirmado que no seguirían las exploraciones. En respuesta a ello González Arroyo manifestó que, "a título personal no haría ningún pedido", pero lamentó la cancelación de la investigación.

LOS AGUJEROS DE LA HISTORIA

NADIE SABE EL PARADERO DE LOS RESTOS DE LORCA. ESTAN CERCA DE DONDE LOS HAN BUSCADO SIN EXITO O LOS REMOVIERON AL CONSTRUIR EL PARQUE DE ALFACAR LEVANTADO EN SU HOMENAJE?

El Diario El Montañés (España) - 4/1/2010

Angelina Cordobilla, la sirvienta, subió durante dos días consecutivos hasta la calle Duquesa de Granada, donde tenían arrestado a Federico García Lorca en el Gobierno Civil. Bajo el brazo llevaba un cesto con una tortilla, un 'peacico' de pan, un termo con algo de leche, tabaco y unos pañuelos. Pero el señorito no quería comer. En la habitación sólo había una mesa, un tintero, un papel y una pluma. Tampoco le apetecía escribir. En la mañana del 19 de agosto, cuando llegó Angelina, Federico ya no estaba. Se lo habían llevado a La Colonia -un viejo caserón de Víznar reconvertido en cárcel- para fusilarlo esa misma madrugada. Quizás lo habrían matado la noche antes.
Angelina fue una de las últimas personas que vieron con vida a García Lorca. También Pedro Cuesta, miembro de las fuerzas del capitán Nestares, que aquella noche oscura vigilaba a los presos. O Valentín Huete, un cocinero que vivía cerca de La Colonia y que observaba cómo entraban y salían las víctimas. Lo vio Juan Luis Trescastro, el dueño del coche 'Oakland' en el que fueron a detener a García Lorca la tarde del 16 de agosto. Lo vieron los que fanfarroneaban por los bares de Granada de haberle pegado «dos tiros en el culo por maricón». El rastro de Federico se perdió ese 19 de agosto de 1936 y 73 años después nadie sabe a ciencia cierta dónde está enterrado.
La versión oficial se construyó hace tres décadas sobre los testimonios recogidos por la Diputación de Granada, que organizó una comisión para localizar el «punto exacto» donde estaba enterrado Lorca. A raíz de esa investigación se expropiaron terrenos, se construyó el Parque de Alfacar en 1986 y se colocó el monolito de homenaje al poeta sobre una tumba que ahora se ha descubierto que no existe. Pero en las actas de esa comisión -en poder de V- no se hablaba de una única fosa. Quedan varias preguntas que alguien debería responder.
Junto al poeta se supone que fusilaron al maestro Dióscoro Galindo y a los banderilleros Joaquín Arcollas y Francisco Galadí. Algunos de sus familiares llevaban desde 2003 intentando recuperar sus restos, pero siempre chocaban con la negativa de los seis sobrinos de García Lorca. En septiembre de 2008 solicitaron la intervención del juez Baltasar Garzón. Pero la petición rodó sin éxito por el Supremo, la Audiencia Nacional y los juzgados granadinos. Al final bastó el camino más simple para hacer una excavación que durante años se había negado. No la tuvo que autorizar ningún juez. En el marco de las competencias de la Ley de Memoria Histórica, la Junta solicitó permiso a la Diputación Provincial -dueña del Parque García Lorca- y al Ayuntamiento de Alfacar, y el 2 de noviembre se comenzaron a buscar los restos en el entorno del monolito que colocaron en los ochenta. Se han removido 267 metros cuadrados alrededor del famoso olivo donde el supuesto enterrador -Manuel Castilla, Manolillo 'El Comunista'- contó a Ian Gibson que habían sepultado el cuerpo. Formalmente nadie buscaba al poeta pero, de rebote, la apertura de aquella fosa permitiría encajar muchas leyendas.
Aunque se diga que todos los muertos son iguales, la Junta diseñó una excavación a la medida para no enfrentarse abiertamente a la familia Lorca. Confeccionó un protocolo en el que se garantizaba la confidencialidad de los trabajos, que se han realizado bajo dos carpas cerradas a cal y canto. El plan era encontrar los restos, identificar con una prueba de ADN aquellas víctimas cuyos familiares lo habían solicitado y volver a enterrar los huesos donde estaban. Con ese fin se declaró el parque zona apta para cementerio. En realidad -oficialmente al menos- nunca se iba a saber si Lorca estaba en alguna de las seis fosas que aventuraron los georradares del Instituto Andaluz de Geofísica de la Universidad de Granada. Y en cualquier caso, de ser así, seguiría allí de por vida, como pretendían sus sobrinos, junto al monolito en el que se le han colocado tantas flores. Tras mes y medio de excavación no ha aparecido ninguna de las seis tumbas, sólo una roca gigantesca. Es más, según el informe nunca hubo ningún cadáver bajo esos 267 metros cuadrados.
Dos posibles ubicaciones
La intervención tenía un presupuesto de 70.000 euros. Pero, además del dinero, se ha gastado quizás la única posibilidad de abrir una fosa que ahora nadie sabe dónde está. La Junta de Andalucía ya ha dicho que no piensa «llenar Granada de agujeros».
¿Por qué se ha excavado en esta zona? La Asociación Granadina para la Recuperación de la Memoria Histórica entregó en septiembre de 2008 al juez Baltasar Garzón un informe con dos posibles ubicaciones de la fosa. Una, la que se ha estudiado, que coincide con la tesis de Gibson. La otra dista unos 430 metros y está justo al otro lado de la carretera, en un paraje conocido como El Caracolar. Lo paradójico es que la primera opción de aquel estudio que se entregó en la Audiencia Nacional -según defiende su autor, Francisco González- era precisamente esta última y no la que se ha excavado.
Segunda pregunta, que viene a ser la misma: ¿Por qué se eligió el parque y no El Caracolar? La decisión se escuda en las actas de la comisión que montó la Diputación. Por allí pasaron investigadores como Gibson y algún que otro testigo más o menos directo de aquellos sucesos del 36. Los informes de aquella comisión han permanecido durante casi tres décadas en el más absoluto anonimato. Algún dirigente político actual llegó a cuestionar incluso su existencia. Esos documentos arrojan datos interesantes pero no tan determinantes como para concluir sin miedo a equivocarse -como se hizo- que la fosa de Lorca estaba donde oficialmente se ha dado por sentado durante tanto tiempo. Uno de los últimos en pasar por la comisión, el periodista e investigador Antonio Ramos, lo advirtió en su comparecencia: «Resulta prácticamente imposible fijar con exactitud dónde se encuentran los restos».
Gibson declaró el 29 de febrero de 1980. Su testimonio se apoyaba en la entrevista al presunto enterrador, Manuel Castilla, un jovencillo indultado por el capitán Nestares y que en 1936 contaba con 17 años. El propio Castilla, Manolillo 'El Comunista', se desdijo en una declaración jurada en julio de 1975, en la que reconocía que no llegó a Víznar hasta el 21 de agosto, días después de la muerte de García Lorca. Gibson siempre ha defendido el testimonio que le dio Castilla en persona. Lo hizo en 1980 ante la comisión de la Diputación: «Tengo la convicción de que tal persona fue quien, realmente, lo enterró». El hispanista aportó además el testimonio de los dos testigos de los que se sirvió la familia García Lorca para certificar su muerte -Emilio Soler Fernández y Alejandro Flores Garzón- y que decían haber visto el cuerpo del poeta «el 20 de agosto de 1936 a un lado de la carretera de Víznar a Alfacar».
Con Gibson coincidió a grandes rasgos José Roldán, un funcionario que en 1936 prestaba el servicio militar en la División 32 del Estado Mayor. «En la madrugada del 19 al 20 de agosto, al regresar de Víznar a Alfacar para Granada, junto a la denominada Fuente Grande, bajando, a la derecha del camino, me encontré con cuatro cadáveres (...), uno de ellos el de García Lorca, otros dos de los banderilleros 'El Colores' y 'El Magarza'; y el cuarto usaba ortopedia de madera», se refiere Roldán al maestro del municipio de Pulianas, Dióscoro Galindo.
En las actas de esa comisión hay dos aportaciones relevantes y no necesariamente contradictorias. La primera es la foto que aporta una mujer que quería permanecer en el anonimato y que -según sostuvo- se corresponde con el «lugar exacto en el que fue asesinado el poeta». Lo decía con tanta seguridad porque así se lo contaron a su tío seis miembros de la Escuadra Negra que se alojaron durante un tiempo en su casa, entre ellos alguien que aseguraba haber fusilado a Lorca. En la imagen se observa un olivo aislado. Aquella zona había cambiado mucho en los 44 años sucedidos desde la foto. Se había rectificado la carretera, algunos árboles habían desaparecido, se habían plantado pinos y empezaban a levantarse chalés.
El testimonio más detallado es el que aportó la viuda de Eduardo Molina Fajardo, director del extinto diario 'Patria'. Fajardo tuvo acceso a archivos muy reservados y entrevistó a personas del Régimen, entre ellas al propio capitán Nestares, jefe del sector militar de Víznar. Esa versión aparecería después en el libro póstumo 'Los últimos días de Federico García Lorca' (1983). La viuda ofreció los datos por anticipado a la comisión de la Diputación de Granada. «Creemos que el lugar donde Lorca fue ejecutado puede situarse en el Camino del Obispo, actual carretera de Víznar a Alfacar, a unos 1.200 metros al Noreste en línea recta, junto a un pequeño llano utilizado en aquella época como campo de instrucción (...), siendo enterrado en unos antiguos pozos realizados para encontrar agua, cuya ubicación aún es visible en el extremo Oeste del mismo, cercano a un antiguo olivar». Otra vez un olivo. Como en la fotografía que hizo la Escuadra Negra. Como el olivo que Manuel Castilla le contó a Gibson. Como el olivo junto al que se colocó un monolito en recuerdo a una fosa que no existe y que estará en otra parte. Quién sabe si junto a algún olivo.

 

 

 

 

 

Fuente: 

Diarios El País - La Nación - Clarín

Informacion Adicional: 

Gibson, Ian: Vida, pasión y muerte de Federico García Lorca - Barcelona, 2006.

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